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CARTA ABIERTA AL DELEGADO DE LA AGENCIA TRIBUTARIA (*)

14 junio 2010

En la Delegación de la Agencia Tributaria de Córdoba se está atentando contra uno de los principios fundamentales que emanan de nuestra Constitución: La aconfesionalidad del Estado. El motivo es la presencia de la imagen de una Virgen en la sala principal, donde los contribuyentes realizamos nuestras gestiones con Hacienda. Un hecho que, por sí mismo, supone que una determinada opción religiosa prevalece sobre las demás, en un espacio público, mientras se hace, además, propaganda de una opción concreta en el apartado correspondiente a la asignación tributaria de la declaración de la renta: La que beneficia a la iglesia católica.

Pero hay más. Dentro de la misma Delegación, en su entrada principal, una organización, probablemente vinculada a la iglesia católica, recababa ayuda para llevar a cabo sus objetivos humanitarios, que respetamos e incluso valoramos. Esto nos lleva  a pensar que la Agencia Tributaria, un organismo oficial, se decanta, además de por una opción religiosa concreta, por la segunda de las opciones correspondientes a la citada asignación tributaria, invitando a marcar la casilla correspondiente a “otros fines sociales”, para que el 0,7 % de nuestra cuota íntegra se dedique a sufragar a las ONGs.

¿Qué diría el Sr. Delegado si otra confesión le pidiera poner otro símbolo  de carácter religioso o propagandístico en sus dependencias? ¿O que nuestra organización, Córdoba Laica, se introdujese en su recinto  para hacer la campaña del IRPF que estos días estamos llevando a cabo? Una campaña en la que promovemos que no se marque ninguna cruz en el apartado correspondiente a la asignación del 0,7 %, porque pensamos, por una parte, que el Estado no debe convertirse en “el cepillo” de la iglesia y que deben ser los fieles los que financien las diferentes confesiones y por otra, porque entendemos que es el Estado el que debe cubrir todas  las necesidades que actualmente soportan las ONGs.  Y no  por ello somos  menos solidarios que aquellos que promueven marcar la cruz en la casilla correspondiente a “otros fines sociales”. No sabemos que pensará el Delegado, pero sí sabemos que la Delegación es un espacio público y deben de quedarse fuera de ella las creencias particulares, que se puedan expresar, por supuesto en otros espacios pero no el que nos representa al conjunto.

Es por todo esto que exigimos al Sr. Delegado de la Agencia Tributaria de Córdoba que, en primer lugar, prohíba  que las ONGs utilicen el espacio público de la Delegación de la Agencia Tributaria para promocionarse y para invitar, a  la ciudadanía a marcar la cruz en la casilla correspondiente a “otros fines sociales” y, en segundo lugar, ordene la retirada de todos los símbolos religiosos que existan en estas dependencias, para cumplir así con el mandato constitucional, de forma que los espacios públicos sean de todos y no de una confesión, por muy  mayoritaria que sea y, de paso, evite la publicidad que pueda hacerse de esta opción religiosa. Ya se encarga la iglesia católica de hacerlo en los medios de comunicación, probablemente,  con el dinero de todos los contribuyentes.

(*) Enviada al Diario Córdoba el 29 de mayo de 2010.

Lola Relaño Medina

Córdoba Laica

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