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Archive for 30 agosto 2011

Laicismo y clericalismo

30 agosto 2011 1 comentario

Óscar Celador

Profesor de Derecho Eclesiástico del Estado y de Libertades Públicas

La jerarquía católica utiliza habitualmente el término “laicista” para descalificar, bien a aquellos que se oponen a que las administraciones apoyen financiera o institucionalmente proyectos de naturaleza confesional –como la reciente visita del papa a Madrid–, bien a los poderes públicos cuando aprueban normas o reconocen derechos que permiten a los ciudadanos realizar actividades contrarias al ideario católico –como el matrimonio entre personas del mismo sexo–. La Iglesia católica entiende que el Estado no puede regular determinados sectores de la vida civil (como la educación, la familia o la muerte digna) en contra de sus principios de fe, so pena de convertirse en un Estado laicista. Asimismo, los sectores más conservadores defienden la tesis de que el laicismo es uno de los principales culpables del profundo proceso de secularización que desde la Segunda Guerra Mundial asola Europa en general, y a los países tradicionalmente católicos en particular.
Las posiciones clericales sólo pueden comprenderse adecuadamente si se tiene en cuenta que históricamente en la Europa católica, bien la Iglesia católica era un auténtico poder político que perseguía directamente la herejía a través de tribunales como la Inquisición, bien los estados ejercían de brazo secular obligando a todos sus ciudadanos a profesar la verdadera fe, como ocurrió en nuestro país durante la dictadura franquista. Ahora bien, es insólito que la Iglesia católica se harte de calificar a nuestro país como laicista, cuando España es probablemente el país europeo más generoso económica e institucionalmente con ella pues, entre otros muchos privilegios, financia su labor confesional y benéfica, y permite que controle prácticamente la mitad del sistema escolar financiado con recursos públicos concertando sus escuelas (algo único en Europa).
Las acusaciones mencionadas sólo pueden entenderse en el marco de un clericalismo exacerbado que no conoce límites gracias a la cobardía política que han exhibido tradicionalmente nuestros gobernantes, y al hecho de que la Iglesia católica española todavía no haya realizado la Transición democrática que en estos años ha abordado de forma ejemplar la ciudadanía española.

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Paradojas católicas

29 agosto 2011 Los comentarios están cerrados

Como puse esta tarde el vínculo con mi artículo en Die Zeit, y como no se va a publicar en español en ningún periódico, lo copio aquí:

ESPAÑA: PARADOJAS CATÓLICAS

Antonio Muñoz Molina

 Mi madre es una mujer católica de 81 años que cada noche, antes de dormir, le reza a Dios por cada uno de los miembros de su familia, los vivos y los muertos, procurando no olvidarse de ninguno. Mi madre, que nació en una familia campesina y tenía seis años cuando empezó la guerra civil, fue muy poco tiempo a la escuela y pasó su juventud bajo la hegemonía indisputada de la propaganda franquista y el integrismo católico. Pero, como muchas personas de su generación, sobre todo mujeres, con la llegada de la democracia asistió a la escuela nocturna y se fue haciendo una mentalidad muy abierta. Ahora lee mucho, sobre todo novelas –entre ellas, las que escriben su hijo y su nuera- y aunque conserva intacta su fe siente un rechazo instintivo hacia el Papa y no se ha molestado en conectar la televisión para ver alguno de los programas larguísimos que se han dedicado a su visita. Mi madre, tan católica, asistió hace años con plena emoción a la boda civil de su hijo recién divorciado, y ahora recibe con naturalidad en su casa al compañero de su nieto gay, y cuando sabe que van a venir a verla les prepara uno de los dormitorios con cama grande. Y estoy seguro de que si ese nieto decide casarse, mi madre asistirá a su boda con algo de descocierto íntimo, pero también con perfecta desenvoltura, con esa nueva mundanidad que es uno de los síntomas del cambio formidable que ha vivido España desde los años setenta.

Cuando se quieren calibrar cambios se piensa en los jóvenes. Pero en España quienes más y mejor cambiaron en el tránsito de la dictadura a la democracia fueron muchas personas mayores, padres y abuelos, abuelas y madres, gente que sufrió el peso cruel del miedo y del adoctrinamiento durante muchos años y sin embargo, cuando llegó la hora de votar por primera vez, votó tranquilamente a la izquierda, y aceptó que sus hijos se casaran por lo civil o vivieran juntos sin casarse o se divorciaran, y mantuvo las redes de solidaridad familiar ocupándose de los nietos, dando refugio a los hijos cuando se separaban, volviendo a aceptarlos cuando perdían el trabajo.

No sé cuántos católicos se parecen a mi madre en la España de ahora, capaces de ir tranquilamente a una misa y a una boda homosexual, de rezar a Dios cada noche por los vivos y por los muertos y de votar luego a la izquierda. Lo que sí sé es que cada vez van a ser menos visibles, y que la visita del Papa de estos últimos días va a reforzar una identificación ya muy acentuada entre la iglesia católica y la derecha y la extrema derecha españolas. Ahora mismo, si se presta atención a los medios conservadores, el éxito multidinario de la llamada JMJ –Jornada Mundial de la Juventud- ha sido a la vez un desquite contra la supuesta hostilidad al catolicismo alentada por el gobierno socialista durante estos siete últimos años y un anticipo de la victoria del Partido Popular en las elecciones de noviembre. En uno de esos canales de televisión que se dedican en exclusiva a alentar el delirio ideológico, a la manera de Fox News en Estados Unidos, escuché ayer mismo a un comentarista decir que en estos últimos años “se puede hablar de una persecución de la Iglesia católica en España”.

De lo que se puede hablar más bien es de una triste serie de oportunidades perdidas. El gobierno de Zapatero enfureció a la Iglesia con una renovación de la ley del derecho al aborto equiparable a la de cualquier país europeo y con la legalización del matrimonio homosexual, y la derecha política se apresuró a hacer causa común con la jerarquía eclesiástica. La derecha buscaba debilitar al gobierno de cualquier manera, y en los últimos años se ha dedicado a cultivar a su clientela más extremista. En cuanto a la Iglesia, su activismo político está motivado por un intento de compensar la pérdida acelerada de su presencia social. La inmensa mayoría de los españoles reciben el bautismo católico, por una especie de inercia cultural, pero el número de los que se declaran creyentes ha ido disminuyendo de manera regular a lo largo de los años, y la asistencia regular a la misa del domingo no supera el doce por ciento. Una paradoja de la España de ahora es que la visibilidad de los símbolos exteriores de la religión católica encubre una secularización que asombra más por la rapidez con la que ha sucedido. Mucha gente se casa por la iglesia, celebra con gran boato las comuniones de sus hijos y asiste en primavera a las procesiones de la Semana Santa. Pero esa misma gente no va nunca o casi nunca a misa y se divorcia y usa el preservativo y acude cuando le hace falta a una clínica abortista. Y la fuerza misma de la familia española actúa a favor de la tolerancia sexual. En Nueva York tengo amigos a los que sus padres, evangélicos rigurosos, retiraron el saludo o expulsaron de casa al saber que eran homosexuales. En España a un hijo o a un nieto se le acepta incondicionalmente, sobre todo en las clases populares: por eso en la gran transformación de las costumbres españolas la audacia de la gente más joven se ha correspondido en este años con la sorprendente liberalidad de muchos viejos.

Las leyes, en España, han ido por detrás de los hábitos sociales. Pero el peso tremendo del pasado ha seguido actuando con más eficacia de lo que parece. Los comentaristas de derechas claman contra el gobierno de Zapatero como si hubiera traído la revolución social y la persecución del catolicismo, pero si algo ha caracterizado a este hombre ha sido su frivolidad y su afición a los gestos cosméticos por encima de los proyectos rigurosos. A Rodríguez Zapatero le gustaba declarar que era “un rojo”, rescatando innecesariamente un término con resonancias sombrías de la guerra civil, pero su política fiscal de estos años no ha rozado siquiera los privilegios de los más ricos. Este gobierno supuestamente anticatólico ha continuado sosteniendo con dinero público a la Iglesia, y subvencionando al cien por cien sus centros educativos, en un país donde la escuela pública está cada vez más desasistida. Y casi cuarenta años después de la muerte del tirano que entraba bajo palio en las catedrales,  las autoridades civiles de la democracia continúan asistiendo a los desfiles y las ceremonias de la iglesia católica, y los ministros juran sus cargos delante de un crucifijo. En este afán por figurar en las solemnidades religiosas son idénticos los políticos de izquierda y derecha, los centralistas españoles y los independentistas catalanes o vascos: con idéntica desvergüenza cultivan un populismo que sin duda les dará algunos votos, pero que tiene un efecto corruptor sobre la conciencia de la ciudadanía al hacer borrosa la separación entre la Iglesia y el Estado, y al privilegiar a una confesión religiosa sobre todas las demás, y sobre el derecho de quienes no pertenecen a ninguna.

A quienes conocimos la obscena complicidad de la jerarquía eclesiástica con la dictadura de Franco nos da miedo, estos días, la creciente vehemencia católica de la derecha, que se ha desatado sin ningún disimulo durante la visita del Papa: la identificación agresiva de lo español con lo católico y lo vaticano, el proselitismo escandaloso de medios informativos que por ser públicos deberían ser neutrales y se han convertido durante dos semanas en aparatos de propaganda sectaria. En esos medios oficiales, y en los periódicos conservadores, el millón o millón y medio de jóvenes que vitoreaban al Papa se han presentado como la antítesis luminosa de esa otra juventud reivindicativa y desaliñada que un poco antes ocupaba el centro de Madrid: los unos, alegres, saludables, rezadores; los otros sucios y promiscuos. Esa división radical entre los unos y los otros sin duda va a acentuar en el futuro la temible dificultad española para lograr lo que ahora mismo más nos hace falta, una base de concordia que nos permita hacer frente con alguna posibilidad de éxito a la situación desastrosa en que nos encontramos. Pero llevamos tanto tiempo viviendo en el delirio –la falsa prosperidad, la burbuja de la construcción, el fracaso educativo, la obsesión por el pasado lejano- que no es probable que la marcha del Papa y la de su millón de peregrinos nos devuelvan a la realidad.

En cuanto a mi madre, sigue con sus rezos, y no olvida decirme cuando la llamo por teléfono: “Hijo mío, a mí este Papa con tanto lujo no me gusta”. Y se acuerda del poco boato con que entró Jesús en Jerusalén.

 

¿Puente de San Gabriel?

22 agosto 2011 Los comentarios están cerrados

¿Cacicada?

FUENTE: Orilla Izquierda del Guadalquivír (Distrito Sur Córdoba)

Ayer, casualmente. vimos que el conocido como “Puente de Miraflores” aparecía en Google como “puente de san gabriel””, en ese momento, no pudimos confirmarlo ya que  estaba caída la web del ayuntamiento, hoy hemos recibido un comentario de Paco Tejada confirmándonos que así es nombrado en el callejero del ayuntamiento (como se puede apreciar en la imagen), si es un error del buscador, el ayuntamiento ha de ponerse en contacto con este para que lo corrijan, en caso de que sea una decisión del este gobierno municipal solo podemos calificarlo como dice el titular; CACICADA, esperemos que sea lo primero, ya que de no ser así seria una falta de respeto a los ciudadanos de Córdoba.

Escrito por admin en: Ayuntamiento,No_noticia | Etiquetado como: ,

4 Comentarios »

  • admin

    Gracias por mostrar lo evidente,entendemos que al estar insertado en la pagina del Ayuntamiento, se considera “oficial”, otra cosa es que no haya control ni verificación de este, de todas formas creemos que Google se tiene que nutrir de alguna fuente.

  • Vecinito sin carguito

    No se si os habeis dado cuenta, pero el callejero es el de google

  • admin

    Gracias, estaremos atentos a tus comunicaciones.

  • paco tejada

    Esta mañana he estado realizando varias gestiones y he podido confirmar lo siguiente:
    -En todos los documentos municipales, excepto cuando se presento el conocido como puente
    De Calatrava, siempre se habla y utiliza la denominacion de “Puente de Miraflores”.
    -Esa denominacion “Puente de Miraflores” esta pendiente de acordar formalmente en Consejo Rector
    GMU y Junta de Gobierno Local.
    -no hay constancia de que ningun organo municipal hay acordado la denominacion de “puente de San Gabriel”
    Para el puente de Miraflores.
    -Mañana voy a presentar escrito dirigido a la GMU para que se acuerde formalmente, en Consejo Rector GMU y JGL, la
    Denominacion Puente de Miraflores y asi evitar cualquier malentendido y tentacion.
    Paco Tejada

 

Es a ésto a lo que nos referimos y lo que los laicistas denunciamos, entre otras cosas

20 agosto 2011 Los comentarios están cerrados

España ¿Estado laico?

Imágenes que prueban el incumplimiento del artículo 16.3 de la Constitución Española vigente

Documento con fecha domingo, 07 de agosto de 2011. Publicado el viernes, 19 de agosto de 2011.

http://www.laicismo.org/detalle.php?pk=102

Autor: Manuel Navarro Lamolda.Fuente: Varias.

Artículo 16.3 de la CE: “Ninguna confesión tendrá caracter estatal”

En estas imágenes podemos observar los incumplimientos del artículo citado.

Ratzinger recibido por los representatnes del Estado: reyes, presidente del Gobierno, Comunidad de Madrid (18-08-2011)

La Consejería de Educación y Empleo de Madrid con carteles de propaganda de la visita de Ratzinger a la JMJC 2011 (12-08-2011)

Ofrenda a Santiago 2011 por la Presidenta de la Asamblea de Galicia en representación regia

Los príncipes rinden pleitesía a la Moreneta (14-07-2011)

El rey recibe la primera mochial de la JMJ CATOLICA (12-07-2011)

Simbología religiosa en la toma de posesión de nuevos ministros el 12 de julio de 2011

Simbología religiosa en el discurso del rey el 24 de diciembre de 2010

Los nuevos ministros siguen jurando su cargo ante la biblia y el crucifijo (21-10-2010)

20101021_promesa_ministra_medio_ambiente

20101021_promesa_ministro_politica_territorial_administracion_publica

20101021_promesa_ministro_presidencia

20101021_promesa_ministro_trabajo

20101021_promesa_vicepresidente_primero

La familia real representación del Estado en actos religiosos

Y junto a la familia real, acompañan también a estos actos altos cargos del Gobierno

También cargos públicos y funcionarios asisten como tales a actos religiosos

Zapatero en su visita a Santiago el día del Apóstol en 2004.

El ministro Rajoy

El presidente de la Generalitat Valenciana

El presidente de Euskadi

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La ministra de Defensa y los altos cargos del Ejército en un acto confesional

El Ejército acompaña a imágenes religiosas en procesión confesional

El Ejército porta imágenes religiosas en procesión confesional

El Ejército rinde armas y pleitesía a imágenes religiosas

El gobierno asume sus cargos ante imágenes religiosas y libros sagrados

Autoridades locales en procesiones (Granada 2011 Corpus)  VER MÁS

Tampoco otros países se libran de esta falta de laicidad: Obama en una cena religiosa

Barack Obama durante un momento de su discurso ante una representación islámica- AP

A la opinión pública tras los incidentes del 17 de agosto

19 agosto 2011 Los comentarios están cerrados

Se denuncia a la Delegación del Gobierno y policía por su actuación durante la manifestación

Documento con fecha viernes, 19 de agosto de 2011. Publicado el viernes, 19 de agosto de 2011.
Autor: laicismo.org.Fuente: Europa Laica.

DE MIS IMPUESTOS, AL PAPA CERO
POR UN ESTADO LAICO

Las más de ciento cincuenta plataformas, organizaciones y asociaciones diversas que han firmado el manifiesto: DE MIS IMPUESTOS AL PARA CERO-POR UN ESTADO LAICO”, convocantes de la Manifestación del pasado 17 de agosto en Madrid,

A LA OPINIÓN PÚBLICA ESPAÑOLA E INTERNACIONAL
En primer lugar felicitar y congratularnos de la altísima participación e incidencia internacional y del tono festivo y de libertad que se respiraba en la manifestación cívica del pasado día 17 de agosto, desde que a media tarde se fueron congregando miles de ciudadanas y ciudadanos, de las más diversas convicciones y territorios, en la Plaza de Tirso de Molina y calles aledañas de Madrid. Cuando la cabecera de la manifestación con la pancarta unitaria llegaba de vuelta al punto de origen todavía estaban saliendo personas de Tirso de Molina: unos casi tres kilómetros de manifestación, que fue interrumpida en varias ocasiones en la Puerta del Sol y calle Alcalá, como consecuencia de los obstáculos puestos por el Ayuntamiento de Madrid, de una inadecuada seguridad por parte de la Delegación del Gobierno y de una deliberada ocupación de Puerta del Sol y aledaños de grandes colectivos de jóvenes de la JMJ-católica, lo que hizo que la marcha se rompiera y provocara que muchos de los manifestantes se quedaran en Puerta del
Sol, desde última hora de la tarde.

Condenamos enérgicamente la actuación policial, de sus mandos y de la Delegación del Gobierno, en cuanto no puso los efectivos adecuados al servicio de la pacífica manifestación que habíamos convocado y estaba autorizada, a pesar de los compromisos adquiridos con antelación. Condenamos las detenciones y los actos humillantes de ciertos policías hacia periodistas y ciudadanos que se produjeron, que contrastaba con el trato amable y generoso que se daba a los jóvenes y sus “guías espirituales”, durante toda la tarde noche, reservándonos la posibilidad de iniciar actuaciones legales contra quienes provocaron estos hechos, inadecuados en un Estado de derecho.

Denunciamos las trabas y las cargas contra los manifestantes autorizados legalmente, mientras los jóvenes “contra manifestantes” gozaban de total impunidad, permitiendo el acoso a los ciudadanos que se manifestaban. Incluso cuando las fuerzas de orden cerraron a los ciudadanos la Puerta del Sol, a partir de las 22:00, sólo pasaban grupos de católicos con sus guías espirituales, hecho realmente abominable y del que habrá que pedir responsabilidades políticas.

Denunciamos que ha podido existir un plan coordinado entre la jerarquía de la iglesia católica, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento y de la Delegación del Gobierno para conseguir disminuir el éxito de participación masiva de la manifestación laica, desviando la atención hacia incidentes que se pudieron provocar premeditadamente.

Condenamos que desde posiciones fundamentalistas y antidemocráticas de algunos políticos, algunos jerarcas religiosos y algunos medios de comunicación se descalifiquen a los laicistas y a la manifestación democráticamente convocada y autorizada, cuya finalidad era y seguirá siendo en el futuro, la de denuncia activa y permanente de las relaciones privilegiadas y confesionales de las instituciones del Estado español con la jerarquía católica y los gastos y fastos desproporcionados y opulentos que se están desarrollando con esta visita y otros eventos y actuaciones de los católicos.

Denunciamos el altísimo y desproporcionado trato institucional que se le está dando al jefe de la iglesia católica por las más altas autoridades del Estado, que por el contrario no deja de denunciar, en ocasiones con violencia verbal, principios democráticos y libertades cívicas, incluso llamando a la radicalización fundamentalista de sus fieles seguidores. Hechos que habíamos advertido y hemos denunciado a la fiscalía.

Estamos analizando hechos como, la falta de seguridad puesta a disposición de la manifestación legal del 17A, tanto por parte del Ayuntamiento, como de la Delegación del Gobierno; apoyamos la solicitud de dimisión de la Delegada del Gobierno que han realizado diversas asociaciones y partidos, algunos de los cuales forman parte de este colectivo que representamos, así como la solicitud de la comparecencia del Ministro de Interior al Parlamento; estamos analizando videos y actuaciones policiales y de grupos anti-manifestación; declaraciones políticas que puedan impulsar actos violentos de católicos fundamentalistas, etc. con todo ello tomaremos las medidas políticas y jurídicas que se estimen adecuadas.

Exigimos la puesta en libertad inmediata de los ciudadanos y ciudadanas detenidos de manera aleatoria, según se puede demostrar con pruebas irrefutables.

El colectivo que representamos va a apoyar a las organizaciones convocantes que se van a personar, como “acusación particular”, en el caso del joven católico voluntario que presuntamente pretendía atacar con gases a la manifestación y que la Audiencia Nacional puesto ayer el libertad, con cargos.

Próximamente mantendremos una reunión abierta a todas las organizaciones que han firmado el Manifiesto y apoyado la Manifestación del 17A, con el fin de tomar decisiones unitarias de futuro, que fomenten la construcción del Estado laico, la convivencia igualitaria y la eliminación de los enormes privilegios de los que goza la iglesia católica en España.

En nombre de las plataformas y organizaciones
Europa Laica
Redes cristianas
AMAL (Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores)

Madrid a 19 de agosto de 2011

Categorías:Visita del Papa

Desprestigio del catolicismo

19 agosto 2011 Los comentarios están cerrados

http://blogs.publico.es/dominiopublico/category/francisco-delgado/

Francisco Delgado

Presidente de Europa Laica. Diputado en la legislatura de 1977

Ilustración por Miguel Ordóñez

 El nacionalcatolicismo toma aire y sol estos días en Madrid utilizando espacios y recursos públicos. A través de los medios de comunicación, sus soberbios y ancestrales mensajes (incluidos los perdones masivos a pecados terrenales) llegan a todo el orbe católico. Al mismo tiempo, sus voceros, clérigos o seglares, atacan con el furor de una cruzada medieval a un supuesto “laicismo intolerante y radical”, confundiéndolo con la serena y creciente secularización de la sociedad, porque en su paranoia piensan que su religión única y verdadera está amenazada por los “enemigos de Dios”.
No se dan cuenta de que esos imaginarios enemigos los tienen dentro como consecuencia de: actuaciones de sus jerarcas o de sus grupos más fundamentalistas; la visibilidad de las riquezas acumuladas durante siglos (la mayoría de las veces, a sangre y fuego o con leyes que les favorecen); sus dogmas caducos y, en ocasiones peligrosos, en materia de familia, de orientación sexual y sexualidad, de igualdad de género, de vida y de forma de muerte. Estas, entre otras, son las causas de su alejamiento de una sociedad plural cada vez más racional, más libre en su conciencia.
Hace unas semanas, en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, ofrecí una conferencia sobre Religiones y laicidad y, una vez más, una persona dedicada a la enseñanza del catecismo en las escuelas públicas amablemente me increpó sobre el hecho de que cada año se quedaba “con menos alumnos”, argumentando que era consecuencia “de una secularización creciente que amenazaba la moral de la ciudadanía”. Esta persona hablaba de la moral católica como si fuera de la Iglesia católica no hubiera otra moral. La respuesta que le di no fue muy complicada: “La causa no es la laicidad y la secularización, sino sus dogmas y el desprestigio de la institución católica oficial, de la que usted depende”.
Cada día que pasa, los medios de comunicación (en especial las televisiones) ocupan más espacio en difundir los actos y fastos del evento católico, en proporción directa con la caída de la audiencia en esos momentos. Esta semana y hasta el domingo casi todo van a ser noticias del “acontecimiento”, con el permiso de los mercados, de la pugna electoral PP-PSOE y del fútbol.
Benedicto XVI, como otras veces, llega en su interesada doble condición de “pastor” de sus fieles y como jefe de un Estado ficción: el Vaticano. Y viene a un Estado real, con una democracia formal, aunque “confesional” en lo institucional, que concede enormes privilegios de tipo simbólico, jurídico, tributario, económico y en concesión de servicios, vulnerando el principio de igualdad y de aconfesionalidad que establece nuestra Constitución.
Cientos de cargos públicos y altas autoridades del Estado van a rendir pleitesía a la jerarquía católica y a su máximo mandatario que, presumiblemente y una vez más, rodeado de una parafernalia escandalosa, hará críticas a nuestras leyes democráticas, a nuestra plural forma de convivencia y atacará otras iniciativas que se han quedado sin debatir en esta legislatura, como la ley de libertad de conciencia, la ley de muerte digna o la de igualdad de género.
Los miles de jóvenes de muchas nacionalidades que estos días visitan algunas de nuestras ciudades, además de Madrid, se llevarán la impresión de que están en “territorio católico” por la forma que les han organizado el viaje. La realidad es muy distinta. Los diferentes territorios que conforman España no se reducen a los confesionarios del Retiro, ni a los montajes de Cuatro Vientos y Cibeles. (Por cierto, en esta plaza el macroaltar tapa simbólica y calculadamente el magnífico edificio civil del ayuntamiento). España es plural, diversa, tratamos de convivir personas de cientos de convicciones, organizadas o no. Esta es la impresión que deberían de llevarse los jóvenes, pero no va ser así. Los que algún día puedan volver a visitarnos, como ciudadanos y no como siervos, lo entenderán mucho mejor.
La mayoría de la ciudadanía no es católica practicante. Menos de un tercio declara serlo, otro tercio aproximado se declara creyente y/o cristiano no practicante; un porcentaje pequeño pertenece a otras religiones organizadas, y casi un tercio se declara ateo, indiferente, agnóstico, etc. Entre la ciudadanía menor de 30 años la situación cambia mucho: sólo el 9% se declara católico practicante y el 49% agnóstico, ateo o indiferente.
Por ello, por justicia y para construir el Estado democrático y de derecho, hay que situar toda simbología religiosa en la esfera de lo personal y privado; hay que eliminar el privilegio de exenciones tributarias, como el IBI y otros, a la Iglesia católica (ahora que en Europa se está reclamando); se ha de denunciar (o no aplicar) el Concordato (Acuerdos de 1979); hay que elaborar una ley de libertad de conciencia que clarifique situaciones frontera que generan gran confusión entre las iglesias y el Estado; la enseñanza del dogma religioso ha de salir de la escuela financiada con fondos públicos; y, por fin, se ha de adecuar a la realidad social actual la Constitución en su artículo 27 (sobre la formación religiosa y moral) y especialmente en el 16 (eliminando la mención a la Iglesia católica).
Benedicto XVI se irá con su séquito y nuevas casullas bordadas. Por fin se abrirán espacios públicos para el disfrute general. Se harán cuentas y cábalas. Mientras, la secularización de la sociedad seguirá avanzando, al mismo ritmo que aumenta el desprestigio de esta Iglesia de popes, boato, hipocresía, soberbia y riqueza. Entretanto, con otros problemas de fondo, los partidos mayoritarios, en su ceguera, permiten y fomentan privilegios caducos, de otra época.

Concentración hoy, a las 20:30 h, en el Bulevar del Gran Capitán

18 agosto 2011 Los comentarios están cerrados

Para mostrar, una vez más, nuestro rechazo a la violencia y la represión de una manifestación realizada legalmente.

Más información en:

Ocho detenidos y 11 heridos en los incidentes tras la marcha laica en Madrid, El País, 18/08/2011

15.000 personas claman contra la visita del papa, El Público, 18/08/2011

Comunicado de Asamblea Córdoba con información sobre el gasto del Ayuntamiento en la JMJ.

Si quieres protestar contra la financiación pública a las JMJ:

Carta a las autoridades sobre la visita del Papa a Madrid

Categorías:Visita del Papa