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La pérdida de derechos, tiene que ver con el modelo de Estado

28 febrero 2012 Los comentarios están cerrados

Fuente nuevatribuna.es

“La realidad es que estamos en un Estado confesional católico, en donde al resto de religiones, se les reconoce en un plano inferior a la católica por parte de las instituciones del Estado.”

Después de más de tres décadas, desde que se aprobó la Constitución de 1978, formalmente a-confesional: Ninguna confesión tendrá carácter estatal (Art. 16.3) y nadie podrá ser obligado a declarar sobre sus creencias (Art.16.2). Se garantiza la igualdad absoluta ante la ley, entre los ciudadanos, sin que pueda prevalecer segregación o discriminación alguna, por razón de sexo, convicciones,… etc. (Art. 14). Las nomas fundamentales de convivencia estarán de acuerdo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y demás convenciones que salvaguardan la libertad de conciencia, de convicciones… (Art. 10)

Sin embargo la realidad, -en la práctica-, política e institucional es que estamos en un Estado confesional católico, en donde al resto de religiones, se les reconoce en un plano inferior a la católica por parte de las instituciones del Estado (son alrededor de dos mil entidades religiosas reconocidas por el Estado, de las que aproximadamente una decena las consideran de notorio arraigo). Al resto de convicciones y creencias, religiosas o no, el Estado no presta ninguna atención, ni salvaguarda el derecho a la libertad de conciencia, en toda su magnitud.

Esta anacrónica situación es consecuencia de los Acuerdos firmados entre el Estado español y la Santa Sede, en 1979, que -rotundamente- no se atienen a los principios constitucionales básicos mencionados en el párrafo primero. Acuerdos que el Estado español da el tratamiento de “internacionales”, aunque organizaciones como Europa Laica y otras de todo el mundo, ni reconocemos al Vaticano, como un Estado (fue una necia concesión interesada del fascismo italiano, además de no cumplir los elementos básicos de un Estado), ni reconocemos, por su propia naturaleza, esos acuerdos en el marco del derecho internacional.

Por otro lado, porque la Constitución, en su calculada ambigüedad, en aras al consenso de la denominada transición, incorporó un modelo de jefatura de Estado con una monarquía católica, impuesta por el general Franco, a través de la denominada Ley de sucesión. Además de colocar en el articulado general algunos retazos confesionalmente católicos, como la referencia expresa a la iglesia católica (única entidad privada que figura en la Constitución), el reconocer conciencia a los colectivos y el dar potestad a las familias, para que eduquen a sus hijos como lo deseen, sin tener en cuenta las limitaciones del derecho internacional a la libertad de conciencia de los menores.

La jerarquía católica y sus fundamentalistas grupos aliados lanzan, con frecuencia, soflamas y acciones incendiarias integristas, con el fin no sólo de defender su histórico estatus, sino de aumentarlo.

También, porque las diferentes mayorías parlamentarias -UCD, AP, PSOE, PP, con las coaliciones nacionalistas varias- que han sostenido a los Gobiernos, desde 1978, no han dado pasos firmes para defender el derecho a la libertad de conciencia de toda la ciudadanía por igual.

Y por último, porque el tejido social organizado, mayoritariamente, no ha contemplado como prioritario de sus agendas políticas, la construcción del Estado laico.

Que vivimos en un Estado confesional católico se evidencia porque, incluso, se ha aumentado la financiación estatal del culto religioso (ampliamente católico); continúa la donación de bienes y patrimonio público a la Iglesia católica y, ahora, muy tímidamente a otras confesiones; se permite a la Iglesia católica que, con dinero público, financie proselitismo religioso a gran escala; se les exonera de impuestos tan importantes para los ayuntamientos como el IBI; y además se le financia la enseñanza del catecismo en la escuela pública en horario lectivo, así como toda la enseñanza en los centros educativos de “ideario católico” que han crecido, cuantitativamente, en los años de democracia. Además, se siguen organizando actos religiosos de Estado que deberían de tener una finalidad exclusivamente civil, como funerales, apertura de años judiciales y otros eventos. Se mantienen capellanes-funcionarios católicos en el Ejército, cárceles y hospitales, así como simbología y actos religiosos en estos y en algunos lugares públicos, como centros educativos. Los ministros y otros cargos representativos siguen prometiendo o jurando su lealtad al Estado delante de simbología católica. En el código civil y penal existen conceptos del dogma católico y confiere al matrimonio canónico católico efectos civiles (ahora también a otras confesiones en virtud de acuerdos suscritos con el Estado). Los poderes públicos permiten (y protegen) la objeción a profesionales de la sanidad, la judicatura o la educación por cuestiones religiosas en el marco de lo público, sin tener alternativas que garantice la libertad de conciencia individual de cada persona., etc.

Curiosamente, y a pesar de ello, la jerarquía católica y sus fundamentalistas grupos aliados lanzan, con frecuencia, soflamas y acciones incendiarias integristas, con el fin no sólo de defender su histórico estatus, sino de aumentarlo (consiguiéndolo en algún ámbito, como es el de la enseñanza y la financiación) y, ahora además, se supone que en cuanto a los derechos civiles: entre los que destacan la salud en sus diversas faceras como la reproductiva, los avances científicos, la buena muerte, … y, por supuesto, en cuanto a la igualdad de género e identidades sexuales.

Ahora se oyen tímidas voces de algunos políticos (del PSOE) de que podrían proponer la derogación de algunos aspectos de los Acuerdos con la Santa Sede. ¡A buenas horas!: Sus trayectorias les restan credibilidad… aunque nunca es tarde…

La pérdida de derechos sindicales, políticos, a la libertad de expresión y de conciencia, a la salud, en materia de enseñanza y de apoyo a la ciencia… que se avecina (o está ya aquí), tiene mucho que ver con la economía, con los mercados, con el despilfarro, con banqueros, empresarios y políticos codiciosos, pero también, que no nos quepa la menor duda, con un modelo de Estado confesional, patriarcal y teocrático, preñado de dogmatismos y verdades absolutas.

La sociedad española, en cuanto a convicciones y costumbres, ha evolucionado muchísimo, en estas tres décadas. El seguimiento práctico a la doctrina que marca la jerarquía católica es cada vez más débil. Crecen otras religiones muy diversas y, sobre todo, aumenta el interés por el humanismo ateo, agnóstico y por otras identidades y convicciones éticas y morales, ajenas a lo religioso. La pluralidad se ha instalado, sin mayor problema. Hagamos que esa pluralidad social, arraigue en las instituciones del Estado.

Por ello es necesario luchar por nuestros derechos universales, paralelamente a la lucha por el Estado laico, que sería hoy de haberlo alcanzado -no me cabe la menor duda- una tremenda barrera a la pérdida de múltiples derechos, como sucede, si lo analizamos a fondo, en países de trayectoria laicista. Está claro que tenemos que volver a empezar…

Francisco Delgado | Fue diputado en 1977, en la actualidad es Presidente de Europa Laica

Categorías:Europa Laica

¿Es el laicismo intolerante?

23 febrero 2012 Los comentarios están cerrados
Fuente: Homínidos
Empieza a ser recurrente el escuchar que el laicismo es una posición intolerante hacia la religión, que lo que busca es erradicar la religión de la sociedad. Afirmar esto es no saber o no querer saber qué es el laicismo.
Es normal el asumir que el laicismo es cosa de ateos, agnósticos y libre pensadores pero esto es una verdad a medias. Cierto es que estas personas son las que normalmente reclaman que el estado sea laico pero no tiene que ser exclusivo de ellos, es más, no hay nada en el laicismo que impida que un creyente sea también laico.
Lo que persigue el laicismo es la separación entre la iglesia y el estado. Al usar la palabra iglesia no me estoy refiriendo a la Iglesia Católica en particular sino que uso el término de forma general para referirme a cualquier religión.

¿Por qué es deseable la separación iglesia estado y el creyente debería defenderla?
Una forma sencilla de verlo es observar que ha pasado y pasa en los estados teocráticos donde no se da esa separación, automáticamente hay una pérdida de libertad en los ciudadanos. Un estado debe ser aséptico en cuestión de creencias cualquier otra opción es una aberración. Para tener creencias religiosas hay que tener un cerebro con unas cualidades concretas, el estado es una institución creada por personas que deciden convivir juntas, por lo tanto no puede tener o sostener creencias, cuando esto se obvia lo que acaba surgiendo es una forma u otra de totalitarismo.
Si queremos que el estado sea de una religión la única forma de hacerlo, dado que por sí mismo no puede poseer creencias, es obligando a sus integrantes a profesar la religión en cuestión, es decir, se debe anular la libertad de pensamiento de los ciudadanos, esto se puede conseguir de diversos modos, desde el más violento, esto es, exterminando a todos aquellos que no quieran abrazar esa religión hasta otros que no usan violencia física sino imposición psicológica, por ejemplo, adoctrinando a los niños en el sistema de creencias de esa religión y amenazando a los adultos para que sigan los preceptos de esa religión.. Esto es relevante porque es la piedra angular del laicismo, lo que se persigue no es anular el derecho a creer en la religión que quieran los ciudadanos, sino exactamente lo contrario, es decir, que no se les imponga a ningún ciudadano una religión en concreto, esta es una cuestión que cada ciudadano debe decidir por sí mismo, es el ciudadano en cuanto persona la que debe elegir si quiere profesar o no alguna religión.
Soy consciente que a la hora de llevar a la práctica la separación ente iglesia estado pueden surgir dificultades y discrepancias de cómo llevarla a cabo, pero al menos todos deberíamos coincidir en que es deseable, ya que así es como podemos proteger nuestra libertad de creer.
Argumentos contra el laicismo
Hoy en día hay dos argumentos que sacan pronto a la luz aquellos que se oponen a la laicización del estado. Por un lado suele ser el de las “raíces” y por otro el de el número de practicantes de la religión en el estado.
Si en un estado se da la situación de que la mayoría de la población se define como practicante de una religión entonces se suele decir que ese estado es de tal o cual religión, es fácil oír que por ejemplo, España es un país Católico. Pero que la mayoría de la población se defina o se etiquete de una determinada manera no nos dice nada de cómo debemos legislar la convivencia, que a fin de cuentas es lo que importa.
Es difícil interpretar lo que significa eso de que la mayoría es de tal o cual religión. Por ejemplo, que haya gente que se defina como cristiana no nos dice mucho. Existen muchas corrientes cristianas, por ejemplo, la católica, la protestante y la ortodoxa, así como confesiones y sectas dentro del protestantismo. La situación queda muy bien reflejada en la obra Encyclopedia of Religion and Religions de Edgar Pike:
Alguien ajeno que pasara de la misa mayor celebrada en una catedral católica a una reunión cuáquera del Día del Señor, podría llevarse una sorpresa si le dijeran que los participantes en ambos cultos afirman ser cristianos; y todavía se sentiría más perplejo si ampliara sus observaciones a los seguidores de la Ciencia Cristiana, los metodistas, los adventistas del Séptimo día, los swedenborgianos y los baptistas estrictos, sin necesidad de llegar tan lejos como la Iglesia griega, copra y abisman.
En el caso particular de España la mayoría se define como católicos ¿pero lo son realmente?¿Se puede ser católico sin practicar los ritos y sin compartir las decisiones de dicha Iglesia? Estas cuestiones arrojan dudas sobre la legitimidad del argumento basado en el número de “practicantes” de una religión, y que quede claro que cada cual tiene y debe tener el derecho a definirse o etiquetarse como más le plazca.
No obstante, concedamos que realmente la mayoría de los ciudadanos de un estado son pertenecientes a una religión concreta, ¿legitima esta mayoría la abolición del laicismo? La respuesta es no. Es común confundir lo que dice la mayoría con lo que es “democrático”, pero esto no tiene porque ser así, si la mayoría decide que exterminar mujeres es democrático, no implica que en realidad lo sea. Este error suele estar ligado a una concepción miope de la democracia. El sufragio universal es un sistema de toma de decisiones que hoy en día es consustancial con los sistemas democráticos, pero la democracia no es el sufragio, éste es una institución, si se quiere la institución más representativa de un sistema democrático pero la democracia no se reduce ni acaba en él, actuar y pensar así no nos conduce a la democracia sino al despotismo de las mayorías. En un sistema democrático se debe velar por proteger los derechos y libertades de todos, si una inmensa parte de la población comparte unas creencias religiosas esto no legitima que dichas creencias se conviertan en leyes, ni que se intente convertir esas creencias en las creencias de todos. Lo que es pecado concierne al creyente pero ese mero hecho no es una justificación para convertirlo en ley. El creyente deberá evitar el cometer los pecados que le dicte sus convicciones religiosas, pero no puede pedir que esas reglas religiosas se conviertan en ley. El hecho de que pueda haber coincidencias entre preceptos religiosos como el no mataras y alguna ley que castiga el asesinato no es más que una coincidencia que se queda en la superficie. Las leyes deben dictarse a partir de principios racionales para favorecer la convivencia de todos los ciudadanos así como para proteger sus derechos y libertades. Si al dictar una ley basandose en principios racionales resulta que coincide con algún percepto religioso es sólo una anecdota, nada más. Esa ley está ahí por su valor para la convivencia no por su origen o valor religioso.
En cuanto al tema de las raíces culturales de la sociedad, sinceramente no tiene mucho sentido sacarlo a colación como argumento en contra de laicización del estado. Las raíces culturales de una sociedad suelen ser múltiples salvo que esa sociedad haya vivido completamente aislada. Por ejemplo, los países de Europa es evidente que tienen raíces cristianas, pero también las tienen de la antigua Grecia, de Roma, y unas fuertes raíces laicas que proceden de la ilustración. Es más, si una determinada religión tiene un lugar preponderante en la cultura de una sociedad normalmente y como nos enseña la historia es debido a que a lo largo de los siglos esa religión ha conseguido aplastar a sus rivales, exterminando, exiliando o convirtiendo a aquellas personas que no profesaban dicha religión. No obstante, supongamos por el bien del argumento que la cultura de una sociedad sólo tiene una fuente y que esa fuente es una religión ¿es esto razón para evitar la laicización del estado de esa sociedad? Evidentemente no, las raíces de una cultura no son razón ni justificación para obligar a la gente a que profese una religión, ni para convertir una religión en ley. Las raíces de una cultura son un tema histórico y antropológico que nos puede ayudar a entender porque esa sociedad es cómo es, pero no es una razón para cercenar los derechos y libertades de los miembros de esa sociedad.

Escrito de Córdoba Laica a la Delegación de Educación denunciando las visitas del Obispo a los centros educativos.

21 febrero 2012 2 comentarios

Carta de Andalucía Laica al Consejero de Educación

19 febrero 2012 Los comentarios están cerrados

A LA ATENCIÓN DEL CONSEJERO DE EDUCACIÓN

Procesiones de semana santa en colegios públicos andaluces

Como ya le hemos comunicado por teléfono consideramos que la realización de procesiones de semana santa en los colegios públicos de Andalucía, especialmente en las provincias de Málaga, Sevilla, Córdoba y Cádiz, vulnera el caráter aconfesional y laico de la enseñanza tal como establece el artículo 24 del Estatuto de Andalucía.

Visitas pastorales de obispos a colegios públicos andaluces

Igualmente acabamos de tener conocimiento de otro hecho lamentable, que igualmente lo vulnera: las visitas pastorales de los obispos a los centros públicos.
En este caso puede ver la prueba evidente en el siguiente enlace, donde no han tenido ningún reparo en dejar constancia de ello:

http://www.diocesisdecordoba.com/nueva/diapositivas.asp?id=362

En este caso se vulneran igualmente las Instrucciones de la Delegación de Educación, repetición de otras dictadas por igual motivo en 2009 ante otra denuncia nuestra:

Dado que se trata de situaciones reiteradas, que afectan a varias provincias, pues también se han dado casos de visitas pastorales en la zona de Guadix, aunque por la Delegada de Granada se han dado igualmente instrucciones para evitar que continúen, es por lo que consideramos que la Consejería debe adoptar medidas ante esta impunidad y abuso por parte de la jerarquía católica, los catequistas o los centros a la hora de vulnerar la aconfesionalidad del Estado y del Estatuto Andaluz al que todos estamos obligados a respetar y las autoridades a poner los medios para que se cumpla.

Simbolos religiosos

Igualmente aprovecho para manifestarle nuestra discrepancias con el Informe de la Secretaria G. Técnica sobre la presencia de crucifijos en las aulas, pues al margen de la sentencia final del TEDH que afectaba a un Estado, Italia, donde existe una legislación concreta que permite esa simbología, en el caso de España el TSJ de Castilla Leon dictó claramente en contra de que sean los Consejos Escolares los que tomen esa decisión y además ordenó retirar los crucifijos de todos los espacios donde estuviera presente algún alumno o padres que así lo reclamarán. Algo que no ha sucedido con el caso de Velez Málaga.

Reiteramos nuevamente la petición de mantener una entrevista en la que exponerle estos y otros temas relacionados con la laicidad en el sistema educativo andaluz.

Coordinador de Andalucía Laica

El Observatorio de la Laicidad denuncia ante la Consejería las procesiones escolares y reclama medidas

18 febrero 2012 Los comentarios están cerrados

Durante la semana santa se vienen produciendo estos actos en algunos centros andaluces.

Documento con fecha jueves, 16 de febrero de 2012. Publicado el jueves, 16 de febrero de 2012.
Autor: Observatorio de la Laicidad.

Fuente: Laicismo.orghttp://www.laicismo.org/detalle.php?pk=12858.

El Observatorio de la Laicidad ya ha empezado a recibir, al igual que en años anteriores, quejas de padres y madres de alumnos en cuyos centros se empiezan a preparar procesiones de semana santa para realizarlas antes de las vacaciones de primavera, dentro del contexto religioso católico que organiza este tipo de rituales.

Desde el Observatoio se ha puesto en conocimiento de la Consejería de Educación la vulneración de la aconfesionalidad del Estado y de la escuela laica que plantea el Estatuto de Andalucía, así como la discriminación y la vulneración de la libertad de conciencia del alumnado que no recibe enseñanzas de religión católica.

Se ha reclamado desde el Observatorio de la Laicidad que se dicten Instrucciones por parte de la Consejería a los centros, especialmente en las provincias de Málaga, Sevilla, Córdoba y Cádiz, donde suelen producirse estos casos, para que los centros no lleven a cabo estos rituales religiosos, frecuentemente enmascarados dentro del folklore y la “cultura andaluza”.

NOTA DE CÓRDOBA LAICA: Si quiere denunciar procesiones en los centros, envíe un correo a cordobalaica@laicismo.org

‘Enamorados’ de la enseñanza pública

17 febrero 2012 Los comentarios están cerrados

 http://www.laicismo.org/detalle.php?pk=12814

http://www.diariocordoba.com/noticias/cordobalocal/enamorados-de-ensenanza-publica_696443.html

 El sindicato Ustea aprovechó ayer la festividad de San Valentín para, en un acto simbólico, declarar su amor por la escuela pública. Miembros de todos los ámbitos de la comunidad educativa de Córdoba acudieron a la cita, en el Bulevar, que arrancó con música y un monólogo a cargo de Carmen López Román, presidenta del Forum de Política Feminista, que dio paso después a la lectura por parte de la periodista Pilar Sanabria de un manifiesto reivindicativo. Según Alba Díez y Guadalupe Ramos, responsables de Acción Sindical de Ustea, “es el momento de salir a la calle a defender la importancia de una escuela pública, gratuita, laica, que se ajuste a las necesidades de las personas y que sea integradora y crítica”. Ambas se remitieron al manifiesto elaborado por el sindicato, que pone el acento sobre la importancia trascendental que tiene la educación en un momento como el actual. “Soplan malos vientos para la enseñanza pública. Los gobiernos le están haciendo pagar por una crisis que ella no ha causado, está amenazada por los recortes en inversiones, que implican el despido de un gran número de docentes, la reducción de programas y una disminución de la calidad de la enseñanza”, asegura el manifiesto, que aboga por el respeto a sus profesores, “preparados y vocacionales”.

NOTA DE PRENSA DE LA PLATAFORMA POR UNA ESCUELA PÚBLICA, LAICA Y DE CALIDAD DE CÓRDOBA

17 febrero 2012 Los comentarios están cerrados

La noticia en el diario Córdoba

Una plataforma rechaza la supresión de Educación por la Ciudadanía

http://www.laicismo.org/detalle.php?pk=12815

http://www.diariocordoba.com/noticias/educacion/una-plataforma-rechaza-supresion-de-educacion-por-ciudadania_696336.html

La Plataforma por una Escuela Pública, Laica y de Calidad de Córdoba ha manifestado su profundo rechazo ante el anuncio hecho por el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, de la supresión de la asignatura Educación para la ciudadanía y los derechos humanos y su sustitución por otra con contenidos centrados en la Constitución Española, sin el menor consenso con la comunidad educativa. Lo que más sorprende es su justificación, según la plataforma, “porque viene en el programa del PP”, como si ello fuera una razón en sí misma. La plataforma apunta que las explicaciones del ministro son sectarias y quedan fuera de toda razón. “Argumentar que Educación para la Ciudadanía, tal y como está concebida hoy en día, hay que erradicarla porque está adoctrinando al alumnado, está fuera de la realidad de las aulas, pero además estaría declarando implícitamente que también hay que erradicar la asignatura de Religión”.

NOTA DE PRENSA ENVIADA AL DIARIO CÓRDOBA

INDIGNADOS POR LA SUPRESIÓN DE “EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA”

 La Plataforma por una Escuela Pública, Laica y de Calidad  de Córdoba manifiesta su profundo rechazo ante el anuncio hecho por el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, de la supresión de la asignatura Educación para la ciudadanía y los derechos humanos y su sustitución por otra con contenidos centrados en la Constitución española, sin el menor consenso con la comunidad educativa. Lo que más sorprende de esta decisión es su justificación: “porque viene en el programa del PP”, como si ello fuera una razón en sí misma.

 Otro argumento para el cambio es “proponer una asignatura cuyo temario esté libre de cuestiones controvertidas”, suponemos que para la minoría que se declararon objetores. Pero lo más grave ha sido la lectura que hizo en directo el ministro, en un programa de radio, de un fragmento de un ensayo de marcada tendencia anticapitalista, como si fuera un libro de texto de la asignatura, para justificar su retirada. Bajo nuestro punto de vista, esta burda mentira ha dejado sin credibilidad al ministerio que dirige el Sr. Wert.

 Las explicaciones del ministro son sectarias y quedan fuera de toda razón. Argumentar que Educación para la Ciudadanía, tal y como está hay concebida hoy en día, hay que erradicarla porque está adoctrinando al alumnado, está fuera de la realidad de las aulas, pero además estaría declarando implícitamente que también hay que erradicar la asignatura de Religión, ¿o es que piensa el Sr. ministro que la religión no adoctrina?

 En la Plataforma por una Escuela Pública, Laica y de Calidad de Córdoba  y en las organizaciones y colectivos que la componen sí que estamos en contra del adoctrinamiento; por eso venimos reivindicando que la materia de Religión debe salir, en un Estado aconfesional como el nuestro, de la escuela pública y la sostenida con fondos públicos. Pero mucho nos tememos que, aparte de la carga religiosa que subyace en la decisión anunciada por el ministro, también existe una intencionalidad política de apartar de la escuela el debate sobre los valores democráticos como la igualdad, la solidaridad y la defensa de los derechos humanos, así como las libertades individuales como el aborto, el divorcio o el matrimonio independientemente de la orientación sexual, justo lo contrario de las recomendaciones del Consejo de Europa en su proyecto de Educación para la Ciudadanía Democrática (ECD).

 La Plataforma por una Escuela Pública, Laica y de Calidad de Córdoba se presentó ante la sociedad cordobesa el 10 de noviembre de 2011 y  está constituida por las siguientes organizaciones y colectivos: ALARIFE, ASAMBLEA DE MUJERES DE CÓRDOBA YERBABUENA, ASOCIACIÓN DE MUJERES MARIANNE, CÓRDOBA-LAICA, EN LUCHA, ESCAÑOS EN BLANCO, EQUO, FORO FELIX ORTEGA, FORUM POLÍTICA FEMINISTA, IU, PROMETEO y USTEA.