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La laicidad pragmática del PSOE

25 septiembre 2013 Los comentarios están cerrados

Documento con fecha domingo, 22 de septiembre de 2013. Publicado el lunes, 23 de septiembre de 2013.
Autor: Francisco Delgado | Presidente de Europa Laica.Fuente: Laicismo.org

Durante los últimos tiempos algunos medios de comunicación vienen lanzando noticias sobre la “renovada” laicidad del PSOE, ya que, según cuentan: “pretende sacar la religión del horario lectivo” y “limitar la enseñanza privada subvencionada”, dejando el actual modelo de conciertos para situaciones complementarias y justificadas a las que no pueda llegar lo pública (?); que pretende presentar al Parlamento una “propuesta de ley de libertad de conciencia y religiosa” (por fin, adoptan una parte de la denominación que venimos proponiendo y de la que tenemos una propuesta articulada en Europa Laica, desde 2009: http://www.laicismo.org/detalle.php?pk=1103); que es intención del PSOE “revisar y plantear nuevas formas de financiación de las entidades religiosas”, incluida la iglesia católica; que se plantean “eliminar ciertos incentivos fiscales”; en suma, que al parecer, pretenden revisar (?) los actuales Acuerdos con la Santa Sede (aunque, erróneamente, le siguen dando tratamiento de “tratado internacional”, cuando jurídica y políticamente no los son, según lo que estipula la Convención de Viena de mayo de 1969 y el artículo 95 de la Constitución de 1978) y para nada hablan de “anular o denunciar”.

En parte, serían “buenas noticias” las que nos llegan desde el PSOE, aunque algo timoratas y poco explícitas, si nos atenemos a lo que expresan los documentos que circulan y escuchado a algunos de sus dirigentes y, sobre todo, porque desconocemos textos y acciones concretas, ya que -por ahora- se quedan en la retórica del actual borrador del documento “laicidad del Estado y relaciones con las confesiones”, que va a debatirse en la Conferencia Política que tienen previsto celebrar para el próximo mes de octubre, también de algunas declaraciones escuchadas de algunos de sus dirigentes en el pasado “debate sobre educación, laicidad y acuerdos con el Vaticano” que se celebró en la sede del PSOE de la calle Ferraz el pasado día 19 y del resumen que nos ha llegado de la Conferencia que sobre Educación se celebró en Santander el pasado fin de semana, en la que fueron muy críticos con la “ley Wert”.

En todo caso. Bienvenidos. Si son ciertas, aunque sean cortas, las intenciones… Suponemos que cuando haya una mayoría parlamentaria progresista, estas propuestas estarán en la agenda política prioritaria del PSOE, pero que, mientras tanto, para que sean creíbles, se irán presentando “proposiciones no de ley” o apoyando algunas de otros grupos parlamentarios, en donde figuren textos y acciones concretas a desarrollar, para avanzar hacia el Estado laico.

Es decir, que el Estado garantice la libertad de pensamiento y libre conciencia de las personas, y de los menores en particular, que el Estado no privilegie a las confesiones religiosas y que sea un hecho la separación real del Estado de las religiones. Aunque hemos de tener en cuenta que todos no tenemos la misma idea de Estado laico, pero valgan algunos avances… en esa línea,

También el PSOE, mientras tanto, puede ir dando “pasos muy importantes” en lo simbólico y en las actitudes (aquello que no es necesario modificar leyes estatales), por ejemplo eliminar la actual actitud confesional e, incluso, ultra-confesional de algunos (o muchos) de sus cargos públicos (…alcaldes, concejales, consejeros, presidentes de comunidades…etc.) con el fin de que respeten, escrupulosamente, la “no confesionalidad” del Estado, que la Constitución proclama. Entonces, empezaremos a creernos una parte del “discurso”… Mientras tanto: “obras son amores y no buenas razones

Muchos años ha tenido el PSOE oficial para ir, poco a poco, modificando la situación, en lo jurídico, en lo simbólico, en lo tributario, en lo económico y ya no digamos en materia de Enseñanza y en los servicios sociales cedidos a entidades religiosas (católicas).

Incluso se han “pasado por el forro de la boina” sentencias de altos tribunales del Estado, como el Supremo o la Audiencia Nacional, que ya en 1983 proclamó que el Estado “NO está obligado” a financiar la Enseñanza privada, aun teniendo en cuenta el artículo 27.3 (del derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la religiosa y moral que deseen…). Pero el gobierno de González se plegó a los intereses de los obispos y más tarde Zapatero consideró  en la LOE, a la “escuela privada concertada” (mayoría dogmática católica) como “servicio público” (a medida de la LOMCE), que era la vieja reivindicación de las organizaciones católicas de la enseñanza. Al igual que “ignoraron” sentencias del alto tribunal que consideró, en diversas ocasiones, que el derecho de unos (a ir a religión) no puede suponer una “obligación” para los que no van a religión (siendo creyentes o no) y, además, cuando -hoy ya- hay más alumnado que opta por NO ir a religión… sobre todo en la Secundaria. Y, además, se está permitiendo que haya crecido el proselitismo religioso (católico) en los centros escolares (símbolos, visita de obispos, pastorales, misas, actos procesionales, belenes…)… incluso donde el PSOE puede hacer que se cumpla la Constitución.

Yo entiendo que “dar marcha atrás” de tales desaguisados que la derecha política católica incentiva, con la complicidad del PSOE oficial, ahora es muy difícil. Por eso nos extraña esta “avalancha de información” que se está produciendo durante estas semanas… Aunque es posible “cambiar”, si hay voluntad política. Repito bienvenidas si son ciertas las intenciones y hay actitud real favorable. Rechazaríamos, no obstante, muy duramente, un nuevo engaño, de carácter electoralista.

El próximo día 27 de septiembre Europa Laica, hemos convocado, junto con el GP de la Izquierda Plural, a expertos y a los grupos políticos, a una Jornada* en el Congreso de los Diputados, de análisis y reflexión y para tomar posiciones para cómo “Avanzar hacia un Estado laico”, qué leyes hay que modificar, qué reformas constitucionales habría que abordar… qué se ha de hacer con los Acuerdos con la Santa Sede… Ahí el PSOE, oficialmente, también, en este espacio abierto a la ciudadanía, si lo considera, puede expresar, en sede parlamentaria, su opinión y su verdadero compromiso.

*Objetivos y programa de la Jornada en: http://www.laicismo.org/detalle.php?pk=26592&tp=ds

Francisco Delgado

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Por sus muertos

25 septiembre 2013 Los comentarios están cerrados

Documento con fecha Tuesday, 24 de September de 2013. Publicado el Tuesday, 24 de September de 2013.
Autor: M. Enrique Ruiz del Rosal. Fuente: Autor. http://www.laicismo.org/detalle.php?pk=27363

El 19 de abril de este año, la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE, en adelante), anunciaba la beatificación de “unos quinientos hermanos nuestros” para el próximo 13 de octubre, en Tarragona. En principio, la jerarquía católica puede conmemorar a sus correligionarios, vivos o muertos (sí, asesinados) cómo y cuando desee. Pero cuando esta decisión se contextualiza, deja de parecer tan “virtuosa”. ¿Qué tenemos que decir de esta conmemoración desde el laicismo?

         Un principio laicista inequívoco es la igualdad de trato para todas las creencias, sean religiosas o de cualquier otra naturaleza. Por eso debemos comenzar denunciando que la Iglesia católica (Ic, en adelante) considere la beatificación de  522 “mártires” como un acto “de humanidad y reconciliación”, mientras que acuse de reabrir las heridas de la Guerra Civil cada vez que se ha planteado restituir la memoria de los miles de republican@s asesinad@s por el bando franquista durante la guerra, o de l@s más 50.000 asesinad@s que hubo en la sangrienta posguerra, así como la búsqueda de sus restos.

         Quizás comprendamos mejor este “acto humanitario y reconciliador” si lo contextualizamos. La Asamblea Plenaria de la CEE afirma que las personas canonizables murieron “durante la persecución religiosa de los años treinta del siglo XX”, y la verdad histórica es que la inmensa mayoría de los 6.800 eclesiásticos asesinados, así como la inmensa mayoría de los muertos o asesinados republicanos, lo fueron a raíz del golpe militar y la subsiguiente guerra y no durante la República, como interesadamente pregona la Ic. La Historia es tozuda: sin el golpe no hubiera existido esa catástrofe humana, y la consiguiente “limpieza étnica” de republican@s no se hubiera producido.

         También oculta la jerarquía católica que  fue inductora necesaria del enfrentamiento desde el mismo día de la proclamación de la II República, fundamentalmente porque pretendía mantener sus exorbitantes privilegios, y no porque fuera perseguida y no tuviera más remedio (ver las cartas de Gomá al Vaticano).

         Tampoco pueden impedir los obispos que la historia los “honre” como los artífices de la conversión de una sangrienta contienda en cruzada, a partir de su Carta Colectiva de 1937, alabando el “sentido cristiano de la guerra”, convenciendo al mundo de que la causa de los golpistas era la de “la civilización cristiana” y oponiéndose a una rendición pactada, desde que en 1937 lo sugiriera el Vaticano, e insistiendo en una rendición incondicional y humillante.

         Resulta difícil olvidar que la autorización de esta (toda) canonización cuenta con el visto bueno del papa, sucesor directo de aquél Pío XII que el 16 de abril de 1939 declarara que “la nación elegida por Dios acaba de dar a los prosélitos del ateísmo materialista la prueba de que, por encima de todo, están los valores de la religión”. A ello añadiremos la reiteración de la beatificación de otros 498 “mártires” que tuvo lugar en Roma, en 2007.

         Afirma la Conferencia Episcopal, en su mensaje del 19 de abril de este año, que “los mártires murieron perdonando” y que desea ser “sembradora de humanidad y reconciliación”, pero en dicho mensaje rememora, para que no haya dudas, una frase de su Asamblea Plenaria de 26 de noviembre de 1999: “el testimonio de miles de mártires y santos ha sido más fuerte que las insidias y violencias de los falsos profetas de la irreligiosidad y del ateísmo”.

         ¿Por qué esta “beatífica” iniciativa de los obispos es humanitaria, reconciliadora y conveniente y la memoria histórica de los republicanos reabre heridas y es inconveniente? Sólo existe una explicación lógica: los obispos españoles, 74 años después, siguen pensando que los beatos son “los nuestros” y los republicanos no son “los nuestros”. El mismo maniqueísmo ramplón de una manera de entender las creencias (religiosas o no) como definidoras de una identidad dominante y excluyente de todas las demás identidades que conforman la vida de las personas. Así suele suceder con la religión, con la nación, la etnia…

         Una vez definido el campo del “nosotros” y el del “ellos” resulta fácil, y hasta lógico, percibir una realidad sesgada: cuando mueren los nuestros, son “nuestros muertos”. No. Ni “humanidad”, ni “reconciliación”. La jerarquía católica, con estas beatificaciones, sigue identificándose casi ocho décadas después con quienes acabaron por la fuerza con el poder civil republicano, con los perpetradores del golpe militar y los causantes directos de la guerra y, en definitiva, con los vencedores. Y ni siquiera ha realizado un gesto de asunción de su responsabilidad en tamaña barbarie.

         Un último comentario en relación con el mensaje del 19 de abril citado: la jerarquía episcopal declara que la Iglesia “ha sido agraciada con un gran número de estos testigos privilegiados…”, entiéndase, asesinados. Resulta imposible, desde una óptica cívica, compartir el alborozo episcopal porque hayan matado a un gran número” de “los suyos”. ¿Es ésta la misma Iglesia que dice defender la vida? ¿La misma que saca a sus masas a la calle y desestabiliza gobiernos y sociedades para defender la existencia de un zigoto? ¿Si la barbarie beneficia a “los nuestros”, ya no es barbarie, es una “bendición del cielo” y “hemos sido agraciados”?

         Siendo preocupante la actitud de la jerarquía católica, el problema grave, en lo que se relaciona con este asunto, lo tenemos en el ámbito político y cívico, toda vez que está gobernando este país un partido, el PP, que es sociológicamente heredero de los vencedores, y que a pesar de tantos años transcurridos no reconoce que el golpe militar de 1936, que devino en una guerra, originó una sangrienta y terrorista dictadura que practicó una auténtica “limpieza étnica” con todo lo que tuvo relación con l@s derrotad@s (funcionari@s, maestr@s, militares, militantes políticos y sindicales, intelectuales, artistas). Ello sin olvidar la humillación y el acoso sufrido por tantas mujeres identificadas con los colectivos mencionados y el adoctrinamiento ideológico impuesto sobre las conciencias de decenas de miles de niñ@s.

         Esta historia, que quedó sepultada durante los años de la larguísima dictadura, no se ha transmitido para conocimiento de las jóvenes generaciones, lo que les ha permitido crecer sin apenas reconocer el grado criminal y terrorista de la dictadura franquista. Y  esta incultura democrática, muy extendida en la sociedad, es particularmente patrimonio de las generaciones de políticos de la derecha surgidos desde la Transición.

         Una vez más, y en el ámbito del laicismo, nuestras élites políticas volverán a estar presentes en estos actos confesionales, sin ninguna conciencia de que su participación supone un agravio intolerable para una parte importante de ciudadan@s con todo tipo de creencias (religiosas o no). Con su presencia, contaminan sus cargos públicos, que se deben a toda la ciudadanía, y deslegitiman la democracia. Un paso más en la desafección hacia nuestras instituciones.

         La citada beatificación tendrá lugar en el Complejo Educativo de Tarragona, dependiente del Departamento de Enseñanza de la Generalitat de Catalunya. Así pues, una vez más, se pondrán recursos públicos (de tod@s l@s ciudadan@s) al servicio de unas creencias particulares, las católicas, pisoteando lo establecido en la Constitución acerca de la no confesionalidad del Estado. Por el contrario, esta práctica discriminatoria viene siendo moneda habitual en los usos de este Estado, apellidado Constitucional y Democrático.

         Por lo tanto no es creíble el mensaje episcopal: ni humanidad ni reconciliación. Muy al contrario, victoria de los suyos frente a la “irreligiosidad y el ateísmo”. ¿Realmente se creen este discurso todos los católicos españoles? ¿No tienen nada que decir? ¿No tenemos que exigir dignidad democrática a nuestros políticos? ¿Tal vez unos y otros lo estén haciendo “por sus muertos”?

M. Enrique Ruiz del Rosal

Miembro de la Junta DIrectiva de Europa Laica y Presidente de la Asociación Laica de Rivas Vaciamadrid     

¿TRADICIÓN O FUNDAMENTALISMO FOLKLÓRICO ?

5 septiembre 2013 2 comentarios
José Antonio Naz / Juan Rivera
Miembros de Córdoba Laica y del Colectivo Prometeo
     Desde hace unos meses la burocracia eclesiástica de nuestra ciudad está publicitando a bombo y platillo un macro “vía crucis”- sábado 14 de septiembre -en el que participarán más de una docena de cofradías con sus imágenes de culto.
     La iniciativa pretende tomar las calles de Córdoba, hacer que todas las actividades de la ciudad se subordinen al “sacro” espectáculo . La excusa: mostrar públicamente las obras de arte, los pasos procesionales a su fieles mediante la “ recuperación una tradición” que hasta ayer no existía.
   El mal disimulado objetivo político: exhibir una fuerza ficticia – cómputo de asistentes al evento- que pueda contrarrestar otras cifras que demuestran debilidad ( pobre asistencia a los templos ,una sociedad que opta cada vez más por los matrimonios civiles, ciudadanos que se niegan a marcar la casilla de la iglesia en su declaración de renta, falta de vocaciones…).
     Si todo el coste del montaje para realizar la procesión múltiple corriese a cargo de los organizadores y las instituciones públicas se limitaran a poner a disposición de ellos la misma infraestructura que se ofrece a otros actos con público, nada tendríamos que objetar. Allá cada cual con sus creencias particulares. Como es sabido, hay gustos de todos los colores. Aunque pueda parecernos un poco ”fuerte” seguir a pastores como el actual Obispo de Córdoba, que difunde pensamientos como éstos : “ la Unesco quiere hacer que la mitad de la población sea homosexual”; “ el sacerdocio es un don , no un derecho…no puede entrar en el mercado de los derechos humanos”; “ la incitación a la fornicación es continua…en algunas escuelas de Secundaria”
     Al estar en el terreno de las libertades personales, quienes no compartimos la convocatoria, sólo deberíamos limitarnos a no asistir. Con la tranquilidad añadida de saber que nadie altera por decreto nuestro ritmo de vida ni nuestros impuestos contribuyen a financiar el lance.
     Para nosotros el problema surge cuando los políticos electos, encabezados por un alcalde disfrazado de niño-cantor del Coro Vaticano, entonan un “ Amén “ sin rechistar y, creyéndose coautores del evangelio atribuido a Mateo les dicen día tras día: “No os preocupéis. Pedid y se os dará”
Porque según el diseño que se ha ido filtrando a través de los medios de difusión, declaraciones de la asociación de cofradías o entrevistas a implicados, la realidad será esa ya que :
Reza en las páginas de internet de la Agrupación de Hermandades y otras organizaciones afines jaleadoras de la convocatoria que para presenciar el desfile la organización ha previsto la instalación de palcos y sillas en espacios públicos. Éstos se podrán reservar previo pago, pues si lo ecuménico se acompaña con euros, mejor que mejor.
-Se ha fijado un itinerario oficial alrededor de la Mezquita pero como al evento acudirán imágenes de muchas cofradías, el área afectada se multiplicará exponencialmente., A primera hora de esa tarde desde casi todas las iglesias partirán las distintas tallas colapsando la circulación y movimientos en barrios y calles.
-Se ha pedido al Ayuntamiento que dedique centenares de funcionarios ( se habla por ejemplo de 400 agentes municipales, divididos en 3 turnos) a reforzar la organización. Y aunque suene a locura, también se sugirió, “ por motivos de seguridad”, que la Policía Municipal vigilara el paso de peatones y prohibiese la circulación por las calles afectadas de las personas que no hubieran comprado los billetes de asientos, (¿aunque sean residentes de la zona?).
Y esto lo hará un Gobierno municipal – el del PP cordobés- que mientras tanto nos quita derechos, servicios y personal público con la excusa de la crisis, que está despidiendo desde hace meses ( aunque los tribunales fallan en contra ) a empleados de distintos organismos municipales en Deportes, Empleo, Urbanismo y que no oculta el deseo de privatizar las empresas públicas emblemáticas de la ciudad ( Sadeco, Aucorsa…). Siempre con la excusa de “ahorrar costes a las arcas municipales”. Un cuidado que desaparece cuando se trata de fomentar el fervor mariano con fondos públicos.
Esto sucede porque:
  • No hay un gobierno municipal “serio” y responsable que, garante de los derechos de toda la población que los ha elegido, minimice el impacto; la avasalladora invasión de espacios comunes.
  • No existen intelectuales “comprometidos”, que adviertan y denuncien el anacronismo del evento recordando el peligro que para las libertades de todos entraña el intento de volver a la “tradición nacional-católica”.
  • La población de Córdoba no actúa como una ciudadanía del siglo XXI, instruida y respetuosa, que exige su derecho a que sus espacios de convivencia no sean ocupados – cada vez más frecuentemente- por grupos ultramontanos y reclama circular en paz en su propia ciudad. No olvidemos que mientras las manifestaciones religiosas gozan de “ barra libre “ , de impunidad absoluta para tomar las calles sin pedir permiso, centenares de cordobeses han recibido en el último año notificaciones de multas por delitos como manifestarse contra la crisis, cierres de empresas, recortes o desahucios y al hacerlo han ocupado pacíficamente una pequeña porción de acera o vía sin “ permiso gubernamental”.Por cierto, las sanciones salen de una Subdelegación de Gobierno encabezada por un personaje que se puso de rodillas el fin de semana pasado en una ermita para dejar la siguiente perla:«Con toda mi humildad y mi fe, Virgen del Socorro, te pido que ayudes a Córdoba y a España entera en esta etapa difícil de nuestra gran Historia. Socorre a quienes sufren el drama del paro e ilumina a los gobernantes para que acierten con las medidas y hagan de su vida pública un servicio total a la sociedad»  ( sic)
Y por supuesto, nada de esto pasaría si la religión fuera una cosa de “creencias” personales y no un instrumento de poder de las Iglesias sectarias
El acontecimiento cuenta de antemano ,además de con la complicidad institucional, con la pasividad ideológica de un público mayoritariamente acrítico al que atraen los aspectos folklóricos, las puestas en escena con mucha parafernalia.
Fenómenos de este tipo suele darse más en las sociedades menos evolucionadas cultural y económicamente. Casualmente el episodio del día 14 se va a producir en Córdoba, una de las ciudades con más paro de toda Europa, con alta tasa de familias por debajo del umbral de la pobreza y cada vez menos servicios sociales y medidas de atención e integración. Quizás algunos crean que con esta macroprocesión desaparecerá el paro, se acabarán los desahucios, mejorará la economía familiar y se resolverán todos nuestros problemas. Aunque otros -en nuestras “cortas luces”- veamos en ello altas dosis de superstición. Y los primitivos cristianos verían sólo pura idolatría.
Las sociedades gobernadas teocráticamente siempre excluyen a una parte de sus miembros. De ahí nuestra contumacia: la única sociedad que garantiza los derechos y la libertad de todos sus componentes, creyentes y no creyentes, es la laica, precisamente por tener en su eje central de actuación la neutralidad en las relaciones públicas, el no decantarse a favor de ningún grupo.
Los cargos públicos pueden tener creencias religiosas. Pero en su acción de gobierno deben dejarlas en casa y no dedicarlas a engordar, como hace el conservadurismo hispano de manera tan descarada, el clericalismo.

Un paradigma en peligro

5 septiembre 2013 Los comentarios están cerrados

El cabildo cordobés utilizó la consagración al culto católico y una reforma inconstitucional perpetrada por Aznar como argumento para inscribirla a su nombre en el Registro

La Mezquita de Córdoba no es un palimpsesto de culturas y religiones, como pretende hacernos creer la jerarquía católica que la posee y explota turísticamente. No se trata de una mera superposición de capas arqueológicas que se aplastan y ocultan unas a otras, quedando visible y victoriosa sólo la última. Todo lo contrario. La Mezquita de Córdoba es un crisol arquitectónico y artístico que desnuda toda la riqueza espiritual de Andalucía y el ser humano. Por eso es Patrimonio de la Humanidad y nos pertenece a todos. Un templo inmemorial que aún no ha perdido la memoria, pero que podría perderla si se sigue tolerando la apropiación jurídica, económica y simbólica que está llevando a cabo la jerarquía católica, especialmente a partir de su inscripción en el Registro de la Propiedad en 2006.

Tomando por cierto lo evidente, en la Mezquita de Córdoba se observan nudos de Salomón como en una sinagoga y columnas entorchadas que el pueblo araña con monedas temiendo oler al diablo; mosaicos decorados al modo de los templos romanos y con idéntica orientación; un bosque sincrético de columnas béticas, visigodas, bizantinas y andalusíes, que abrazan al Mihrab o señalan donde estuvo en otro tiempo; cimacios en el corazón de la Mezquita primitiva con las imágenes intactas de los apóstoles o la Virgen María; el postigo de entrada original con motivos vegetales al estilo bizantino, de construcción previa a la presunta conquista árabe; acueductos con arcos de herradura que, como decía Lorca, ya conocían los arquitectos hispano-andaluces y que mejoraron con las técnicas orientales para crear la identidad más reconocible y auténtica del monumento; tumbas de nobles y canónicos a ras de suelo como enterramientos musulmanes; una Capilla Real con mocárabes y azulejos mudéjares, a semejanza del sepulcro de la mismísima Isabel de Castilla; una zarzuela de cristos y vírgenes; dos catedrales católicas; y el Mihrab de la Mezquita más grande y bella de Occidente. Todo eso y mucho más convierten la Mezquita de Córdoba en un paradigma universal del respeto a la diferencia. En un faro tan luminoso que ciega a quien lo tiene más cerca.

Tomando por cierto lo evidente, el velo invisible de la consagración al culto católico no puede ocultar la caleidoscópica inmensidad de su pasado. Sin embargo, el cabildo cordobés utilizó este argumento y una reforma inconstitucional perpetrada por Aznar para inscribirla a su nombre en el Registro. La llamaron Santa Iglesia Catedral de Córdoba. Y desde entonces cometen esta metonimia hasta en las entradas que cobran y no declaran en concepto de donativos. Ni el Papa se atrevió a cambiar el nombre al Panteón en Roma, ni el Sultán el de Santa Sofía en Estambul. Si toda la Mezquita fuera Catedral pasaría a ser el templo más grande de la cristiandad, superando a la Basílica de San Pedro en el Vaticano. El Obispo de Córdoba estaría sentado en una sede mayor que la del Papa. Algo inadmisible hasta para el catolicismo más integrista. Mezquita es su denominación popular y mundialmente conocida. Mezquita-Catedral, la más ecuménica. En ningún caso, sólo Catedral. La parte no puede denominar al todo, ni justificar la apropiación ilegítima de un bien público. Su inmatriculación es nula de pleno derecho debido a la inconstitucionalidad de las normas en la que se ampara (la Iglesia Católica no es una administración), la carencia de un titulo material para su adquisición (consagrar no es un modo reconocido en nuestro Derecho), y la imposibilidad legal de usucapir bienes públicos. En consecuencia, no se le puede exigir a la Iglesia Católica el IBI por ella, ya que nadie paga por lo que no es suyo.

Tomando por cierto lo evidente, más allá de su destino espiritual, el uso más importante del monumento es el turístico. Dado que el Cabildo lo explota en régimen de monopolio, en un ejercicio abusivo y casi policial, como mínimo debería dar cuentas del dinero que recauda por las entradas. Carece de sentido que exijamos transparencia económica a la corona, partidos, sindicatos o instituciones públicas, y no hagamos lo propio con la jerarquía católica que también percibe dinero de las administraciones públicas, o ingentes cantidades de los particulares como donativos que podríamos desgravar en nuestro IRPF. Si el año pasado se calcula que ganó unos 11 millones de euros con las entradas a la Mezquita, tendría que haber ingresado a las arcas públicas cerca de tres millones en concepto de impuestos. Imprescindibles para salvar de la exclusión a miles de familias. Y no por caridad cristiana, sino por justicia social.

La titularidad y la gestión de la Mezquita de Córdoba deben ser públicas. Cuando la UNESCO revise en 2014 su calificación como Patrimonio de la Humanidad, tiene que conocer al detalle este proceso de apropiación ilegítima por la jerarquía católica, que supera el esperpento cuando la llama en los folletos “intervención islámica de la Catedral”. La Mezquita de Córdoba no sólo es una Catedral y toda es mucho más que una Mezquita. Tomando por cierto lo evidente, un paradigma en peligro.

Antonio Manuel Rodríguez Ramos es doctor en Derecho y profesor de Derecho Civil en la Universidad de Córdoba. En 2009 reveló la inmatriculación de la Mezquita de Córdoba por la jerarquía católica.

 

«Con toda mi humildad y mi fe te pido que ayudes a Córdoba»

2 septiembre 2013 1 comentario

El subdelegado de Gobierno desgranó un emotivo pregón a la Virgen del Socorro, que también es alcaldesa perpetua de Córdoba

Documento con fecha domingo, 01 de septiembre de 2013. Publicado el domingo, 01 de septiembre de 2013.
Autor: F. García Baqueero.Fuente: ABC.

COMENTARIO DE LAICISMO.ORG: Si hubiésemos de hacer un censo de “alcaldesas perpetuas”, como con las autoridades en actos religiosos, no acabaríamos. Aquí aparece otra “virgen alcaldesa” que al parecer del Subdelegado del Gobierno en Córdoba, debe ser más de fiar, que su compañero de partido y alcalde de la ciudad, ya que pone sus esperanzas en esa imagen ante la falta de políticas adecuadas del gobierno, que pese a su total confesionalismo, misas, procesiones, honores y distinciones a estos entes religiosos, no consigue resolver la situación de los cordobeses.  Y parece que tampoco juntos lo consiguen. Así que actos de este tipo, además de ser una clara vulneración de la aconfesionalidad del Estado y una discriminación ante la libertad de conciencia de otras creencias y convicciones, se convierte en un fraude, tratando el político de turno desviar su responsabilidad hacia entes religiosos, y en último término, en la falta de fe de la gente. Cada cual es libre de tener las creencias o convicciones que tenga a bien, pero resulta lamentable prestarse a este juego de religión y política. Y por supuesto esto no es patrimonio del PP, aquí tenemos una foto de archivo donde todos los partidos presentes en la Corporación (IU, PSOE y PP) se ponen “a la orden de la alcaldesa”.

todos con la alcaldesa perpetua de Córdoba


«He cantado a este Relicario de Córdoba donde a Nuestra Señora del Socorro acompañan los compatronos de la ciudad. Te he cantado a tí, Virgen del Socorro, como Reina de la Corredera. Y me he puesto a tus plantas, Mardre Mía del Socorro como mensajero de las necesidades de cuantos te aman». Con estas palabras, el subdelegado de Gobierno en Córdoba, Juan José Primo Jurado, evocaba ayer en la parte final de su Pregón a la Alcaldesa Perpetua de Córdoba y Patrona del Mercado de la Corredera en su ermita. En un pregón plagado de referencias poéticas que retratan Córdoba y su devoción, como las de Ricardo Molina, Dámaso Alonso o el propio Pablo García Baena, Primo Jurado no quiso olvidar su condición de representante público, en este caso del Gobierno de España en Córdoba. En este sentido, se dirigió a la Alcaldesa Perpetua diciéndole: «Con toda mi humildad y mi fe, Virgen del Socorro, te pido que ayudes a Córdoba y a España entera en esta etapa difícil de nuestra gran Historia. Socorre a quienes sufren el drama del paro e ilumina a los gobernantes para que acierten con las medidas y hagan de su vida pública un servicio total a la sociedad».

En este sentido, el pregonero matizó que no es incompatible el servicio a un Estado aconfesional con la fe religiosa. «La Iglesia aporta al Estado lo mejor que tiene», aseguró, «su amor y su esperanza». Primo Jurado hizo de guía en la propia ermita descubriendo a las decenas de devotos que se congregaron en esta pequeña capilla el Relicario de Córdoba. Presentó a los compatronos San Acisclo y Santa Victoria, el Custodio, San Rafael, así como San José o el Cristo de las Tribulaciones, talla dieciochesca que salió en vía crucis desde 1721 a 1976 por las calles del barrio. De la imagen de la Virgen destacó cuatro rasgos: «El primero, su semblante sereno. El segundo, su mirada casi sonriente, mirada al frente, decidida, saliendo a nuestro encuentro. El tercer rasgo es el Niño Jesús que sostiene en brazos, también mirándonos y cuya mano derecha se alza entre bendiciéndonos y señalándonos el camino a la eternidad. El cuarto, su exquisita ornamentación y vestiduras».

La Virgen del hospital

En su pregón, el subdelegado, como buen historiador, recordó la vinculación de la Virgen del Socorro con la plaza de la Corredera. «La devoción de la ciudad por la Virgen del Socorro arranca en 1589, un 21 de septiembre de viento huracanado, y en un lugar muy concreto, la plaza de la Corredera. Los cordobeses atribuyeron que no ocurriera ninguna desgracia en aquella terrible jornada de fenómenos atmosféricos a Nuestra Señora del Socorro». La imagen recibía culto en uno de los altares de un hospital que asomaba a la la Plaza de la Corredera, el espacio más bullicioso y de mercadeo de aquella Córdoba del Siglo de Oro.

Primo Jurado puso el broche de oro a su pregón anunciando la salida procesional de la Alcaldesa Perpetua el próximo 29 de septiembre cuando «irá llenando de bendiciones, con el perfume del amor, de la fe, de las promesas, de las peticiones y de las lágrimas, tu barrio, San Pedro y la Plaza de la Corredera. Ni tú, ni tu Hermandad estaréis sola ese día».

Subdelegado del Gobierno de Córdoba